En la última clase me hice un poco un lío con los conceptos de información y conocimiento. No entendía la evolución de la información. Al final, se me ocurrió un ejemplo que me aclaró las ideas. No es un ejemplo de documentalistas, pero creo que puede ayudar a entender un poco cómo funciona la gestión del conocimiento.
Tengo un libro sin leer. Ese libro es una fuente de información codificada en una serie de caracteres que llamamos letras. Aprender a leer significa aprender a descodificar esos caracteres de manera que adquieran un significado y un sentido. Esta descodificación da lugar el conocimiento puesto que, con la lectura del libro, seguramente habremos aprendido algo (como una formula matemática, una nueva palabra, o la manera de escribir del autor) que antes desconocíamos.
Como me ha entusiasmado el libro, escribo un artículo en alguna revista sobre el mismo. Con la escritura del artículo he transformado el conocimiento adquirido gracias a cierta información en nueva información.
En un lugar distinto, un investigador se dispone a realizar un estudio sobre el autor de nuestro libro. Para ello busca en algunas fuentes bibliográficas artículos relaccionados con él. Entre los artículos que ha encontrado se encuentra el que yo escribí. El investigador usa mi artículo (información proveniente de mi conocimiento) junto a otros que ha seleccionado, transformándolos de nuevo en conocimiento, y redacta su estudio, que una vez publicado se transformará en información dispuesta a ser leída para volverse conocimiento.
miércoles, 2 de mayo de 2007
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