miércoles 2 de mayo de 2007

Centro de las artes escénicas de Sevilla

A veces me pregunto por qué existen bibliotecas tan desaprovechadas como la del Cat. La biblioteca de la que hablo está especializada en teatro y danza y tiene unos 30.000 volúmenes en su colección. 30.000 volúmenes son muchos para una biblioteca especializada, (la biblioteca pública de Córdoba tiene 50.000). Me sorprende que la medie de usuarios de la misma sea de 20 o 25 en las nueves horas diarias que permanece abierta. Quizás habría que publicitar estas bibliotecas, aunque los usuarios solo la utilizaran como sala de estudio, puesto que es mejor eso que una biblioteca permanentemente vacía.

Lo que más me llamó la atención fue la búsqueda de obras de teatro por personajes. Me parece perfecto todo trabajo bibliotecario que facilite las cosas al usuario. Por lo demás, me pareció una buena biblioteca, espaciosa, luminosa y sencilla.

En cuanto al centro de documentación, lo que mejor me pareció fue el espacio y el ambiente del que disponían los documentalistas que trabajaban allí. Sobretodo si comparamos el lugar de trabajo de estos documentalistas con los del centro de documentación de la Universidad de Sevilla.

Centro María Zambrano

Fuimos a visitar el centro de documentación María Zambrano. La función de esté centro es la disposición al público de toda la información, libros, boletines sobre temas relacionados sobre la mujer.

La biblioteca de este centro contiene una colección bastante interesante sobre todo tipo de temas relacionados con el género femenino, teorías feministas, literatura escrita por mujeres, etc.

Uno de los aspectos que me parecieron más interesantes del centro fue la anexión de resúmenes de contenido en las reseñas del catálogo. Pienso que estos resúmenes, cuya elaboración debe dar para muchas horas de trabajo, facilitan mucho al público la búsqueda de aquella información útil. Como todos sabemos, muchas veces el documento o libro que buscamos no tiene mucho que ver con el título que intuimos que tendría y un resumen nos serviría de gran ayuda.

Me pareció un centro muy útil, tanto para hombres como para mujeres, sin embargo, me sorprendió el modo de selección de información y documentos. Debería haber otro modo para la selección que no sea con la búsqueda en suplementos de periódicos. Me resulta, sinceramente, poco serio. Por otra parte si se utiliza este criterio de selección será porque no hay otro.

Diferencias entre información y conocimiento

En la última clase me hice un poco un lío con los conceptos de información y conocimiento. No entendía la evolución de la información. Al final, se me ocurrió un ejemplo que me aclaró las ideas. No es un ejemplo de documentalistas, pero creo que puede ayudar a entender un poco cómo funciona la gestión del conocimiento.

Tengo un libro sin leer. Ese libro es una fuente de información codificada en una serie de caracteres que llamamos letras. Aprender a leer significa aprender a descodificar esos caracteres de manera que adquieran un significado y un sentido. Esta descodificación da lugar el conocimiento puesto que, con la lectura del libro, seguramente habremos aprendido algo (como una formula matemática, una nueva palabra, o la manera de escribir del autor) que antes desconocíamos.

Como me ha entusiasmado el libro, escribo un artículo en alguna revista sobre el mismo. Con la escritura del artículo he transformado el conocimiento adquirido gracias a cierta información en nueva información.

En un lugar distinto, un investigador se dispone a realizar un estudio sobre el autor de nuestro libro. Para ello busca en algunas fuentes bibliográficas artículos relaccionados con él. Entre los artículos que ha encontrado se encuentra el que yo escribí. El investigador usa mi artículo (información proveniente de mi conocimiento) junto a otros que ha seleccionado, transformándolos de nuevo en conocimiento, y redacta su estudio, que una vez publicado se transformará en información dispuesta a ser leída para volverse conocimiento.

El centro de documentación de la UNiversidad de Sevilla

Hace unos días fuimos al centro de documentación de la universidad de Sevilla. La visita consistió en una exposición de los documentos con los que los documentalistas trabajan. Quizás hubiera sido más interesante conocer cómo se trabaja que con qué se trabaja pues, salvo por los boletines semanales realizados en ese centro, me dio la sensación de que la principal función que se realiza en aquel lugar no es otra que el almacenaje y localización de documentos. Y, sin duda, los profesionales de la documentación hacen mucho más que eso.

Por otra parte, no deja de sorprenderme la cantidad de información y documentos que tenemos a nuestra disposición sin que seamos concientes de ello. Quizás fuere útil, que estos centros impartieran, al igual que hacen muchas bibliotecas, pequeños cursos para la localización y uso todos estos informes, boletines y documentos que tan al alcance de nuestra mano están. Pienso que si se realizara esta actividad estos profesionales se ahorrarían mucho tiempo en buscar a otras personas documentos que ellos podrían encontrar con poca dificultad.

Finalmente, no creo que un centro de documentación se merezca unas instalaciones tan reducidas como las del de la Universidad de Sevilla. A mi parecer, un buen trabajo se realiza mejor un buen lugar de trabajo.

El señor documentalista

Un documentalista es aquel señor que se dedica a gestionar la información que necesita para el centro o empresa donde trabaje, de manera que esta información este disponible y a punto para la persona que la necesita. Un documentalista transforma esa maraña de datos, revistas y papeles que conocemos como información en conocimiento. Para realizar su trabajo, el documentalista filtra la información útil desechando la inútil, la organiza en bases de datos, y la ponga a disposición de las personas que la demanden. Esta tarea no es fácil. Y está infravalorada. Por ello, en muchos centros de documentación nos encontramos con personas que no son documentalistas. Por ejemplo, en una empresa de fármacos, nos sería extraño que el encargado del centro documental fuera un químico o un farmacéutico. Esto es, aparte de un intrusismo profesional, como si el médico de un equipo de fútbol fuera un maestro de educación física. Ningún futbolista se recuperaría bien se sus lesiones. Al final el equipo saldría perdiendo. De este modo, ninguna información tratada por alguien que no tenga la formación adecuada acabaría bien. Vivimos, como ya hemos dicho, en la sociedad de la información; dependemos de la información y las empresas que no la traten como es debido, a la larga, saldrán perdiendo.

¿Y para que servirá la documentación?

La biblioteconomía difunde la información, la archivística la conserva. ¿y que hace la documentación? La función principal de la documentación es la gestión de la información.

Hoy día existe una gran cantidad de empresas que se ven desbordadas por el imparable fluyo de información que deben acarrear. Por algo decimos que vivimos en la sociedad de la información y del conocimiento. Esta información muchas veces es innecesaria, inverosímil o incompletan. Se necesita a alguien que se dedica a organizar este mar de papeles, bases de datos, recursos electrónicos, etc. Y ese alguien es el documentalista. Un documentalista ordenará y facilitará el acceso a la información, separará el polvo de la paja, realizará resúmenes y boletines que indiquen la información semanal informante. Un documentalista, en definitiva, nunca está parado, del mismo modo que nunca para el flujo de información.

Pasamos a la documentación

Hasta ahora hemos hablado sobre biblioteconomía. Ahora ha cambiado el cuatrimestre y la asignatura. Pasamos a la documentación. Mientras escribo este primer artículo compruebo que sigo sin comprender con exactitud a qué nos referimos cuando hablamos de la “documentación” o de los “centros documentales”. Intuitivamente, uno piensa en una especie de almacén de documentos que no sirven para nada. Sin embargo en biblioteconomía ya comprobamos lo que dista la idea general sobre alguna profesión, como era la del bibliotecario – de la realidad misma de la profesión.

Espero que esta asignatura me sirva para comprender cosas que antes no comprendía; esa es la esencia de las humanidades.