domingo, 25 de marzo de 2007

Biblioteca de comunicación.

La biblioteca de comunicación dispone de un catálogo audiovisual impresionante. Tiene películas que nadie tiene. Dispone de salas para el visionado de filmes –especialmente interesante me pareció aquel servidor lleno de películas que pueden considerarse completas rarezas - de las que nadie dispone. En fin, es la biblioteca de la facultad de comunicación y como tal está sobradamente equipada para el estudio y trabajo de sus alumnos.

Esta biblioteca tiene en sus fondos unos cuatro mil DVDs de películas. Impresionante. Lastima que la mayoría de estos DVDs estén deteriorados y uno se quede a mitad de película por la crueldad de unas huellas dactilares o un rayón en el disco. Tener un fondo de 4.000 DVDs es impresionante. Pero un fondo de 4.000 películas rotas no lo es tanto. Quizás la culpa sea de los usuarios, que esquivan la advertencia impresa en las cajas de estos DVDs sobre la fragilidad de este tipo de material. El caso es que los DVDs que alquilamos es los videoclubs siempre funcionan correctamente. Puede que los usuarios traten con más educación a las películas del videoclub que a las de la biblioteca, o puede sean los bibliotecarios los que deben tratar con más cariño a los fondos de la biblioteca en las que trabajan. Seguramente todos sean los culpables. Pero la solución no es complicada. Basta con hacer copias de cada película, lo cual es fácil de hacer con este formato, y prestar estas copias una vez que el original esté inutilizable. De hecho, me consta que estas copias están hechas, pero no se prestan. Están guardadas, ocupando espacio y sirviendo para nada.

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